Cuando la arquitectura educa

Rodolfo Almeida, arquitecto consultor de Unesco: "Pedagogizar los espacios, es facilitar que el establecimiento educativo sea percibido y utilizado como un todo.(...) Lo logrado en Chile es que ya no existan "modelos": cada obra es única y responde a las aspiraciones de su comunidad y necesidades de su localidad.


El concebir el establecimiento como un todo, en el cual todos los espacios, sean aulas, laboratorios, corredores, bibliotecas, mediatecas, rincones exteriores, cocina, banos, etc, sean considerados como educativos, donde los usuarios los utilicen para aprendizaje en grupos, en pequeños grupos o para estudio individual, facilitará e incrementara la calidad de la educación.


Cada región ha desarrollado sus diferentes diseños respetando su cultura, aprovechando su clima y topografía, utilizando materiales propios de su zona, y dándole carácter local, al mismo tiempo que universal, a los nuevos establecimientos, excplica Almeida. En la foto un patio cubierto en la lluviosa IX Región

Un buen diseño arquitectónico mejora la calidad de la educación impartida en esos espacios, pero a la vez la arquitectura "educa", señala Rodolfo Almeida, arquitecto clave en la nueva cara de gran parte de las escuelas y liceos de Chile. Su trabajo se inserta en el proyecto "Reforma Educativa Chilena: Optimización de la inversión en infraestructura educativa", que encabezó el Ministerio de Educación en conjunto con la oficina regional de Unesco.

Estimulada por los nuevos requerimientos educativos planteados por la reforma educacional, especialmete en lo que se refiere a la Jornada Escolar Completa (JEC), al uso de nuevas tecnologías y a la apropiación de los entornos culturales, la arquitectura de escuelas ha vivido una verdadera revolución la última década.

En la siguiente entrevista el Coordinador Técnico Internacional del proyecto, Rodolfo Almeida, explica los alcances de esta iniciativa que ha cambiado la cara visible de parte importantes de las escuelas y liceos de Chile.

- ¿Cuánto puede influir el espacio físico en el que estudian los alumnos en sus aprendizajes?

-Un buen diseño arquitectónico mejora la calidad de la educación impartida en esos espacios, y a su vez, la arquitectura misma educa, por sus formas, sus espacios, volúmenes, materiales, instalaciones, colores, espacios exteriores. Durante el proceso de planeamiento y diseño, la participación de los educadores, los arquitectos y la propia comunidad, va a asegurar que sus propias necesidades pedagógicas y aspiraciones sean tomadas en cuenta en este proceso, que se toman en cuenta también los aspectos geográficos, de terreno y de cultura local y que finalmente serán reflejadas en el diseño resultante. Una arquitectura que está basada más en la relación "educando-educando" que en la relación "maestro-alumno" dará por resultado facilitar el proceso de aprendizaje de acuerdo a las nuevas tendencias educativas de los propios países, y más aún en Chile.

-¿Qué gravitación tiene lo anterior en sectores populares donde probablemente los lugares que habitan con sus familias son muy distintos a estas hermosas escuelas?
- La arquitectura, al abrirse a la comunidad, particularmente en sectores populares, y que sus espacios sean utilizados por todas las personas de todas las edades, y permitir de esta manera que la "educación para todos" y la "educación permanente" sea una realidad, es evidente que mejorará e incrementará la calidad de la educación. También la calidad de vida de la comunidad donde el establecimiento se inserta y que, además, lo percibirán como "propio" de la comunidad y así lo conservarán y mantendrán.

-En ese contexto, es clave el uso de materiales de la zona...
- Si la arquitectura, a través de un diseño que permita que, sus propios materiales e instalaciones sus espacios exteriores, su vegetación, la utilización de energías solares, puedan ser herramientas vivas para la educación es otra evidencia de que mejora la calidad y ayuda a la educación. El concebir el establecimiento como un todo, en el cual todos los espacios, sean aulas, laboratorios, corredores, bibliotecas, mediatecas, rincones exteriores, cocina, banos, etc, sean considerados como educativos, donde los usuarios los utilicen para aprendizaje en grupos, en pequeños grupos o para estudio individual, facilitará e incrementara la calidad de la educación.

- Integrar el entorno físico y cultural en que se insertan, parece ser una caracteristica de esta nueva arquitectura educacional, por ejemplo en Liceo de Rapa Nui o el Liceo de Valparaíso... pero ¿cómo reconvertir los cientos de edificios que no cumplen esas condiciones y que ya existen?
-Es evidente que mientras más se integra el establecimiento educativo al entorno físico y cultural donde se inserta, más será apreciado por sus utilizadores al verse reflejados, no sólo en su pasado sino también en su proyecto de futuro. La reconversión y remodelación de establecimientos existentes a los nuevos requerimientos que plantea la reforma educacional chilena, en particular, a la jornada única es un gran tema. Para eso, el proyecto conjunto, a través de sus publicaciones, sus metodologías, los seminarios regionales y municipales que estea llevando a cabo, y de los concursos abiertos de arquitectura para estos establecimientos, constituyen un gran apoyo y permiten resultados muy positivos.

-¿Debiera haber una arquitectura especializada en espacios educativos? ¿Qué requerimientos específicos tendría? ¿Cómo opera el trabajo interdisciplinario en esta área?

-No creo que sea necesaria una arquitectura "especializada" en espacios educativos, ya que la educación ya no es mopolio de la escuela, la educación va poco a poco, siendo "aprehendida" y aprendida en todas partes de la ciudad, así en el mercado, en las bibliotecas públicas, en las plazas, y sobretodo con la libertad actual que da el "wifi" en la tecnología de comunicación, en que cada educando se educa e informa en cualquier lugar.. Es decir, que toda arquitectura debe ser educación. Este es un tema que se ha tratado en el Seminario Unesco/UIA en Porto, Portugal: "Aprendiendo en espacios públicos". Sin embargo, lo que hemos venido diciendo a traves del proyecto, como bien lo menciona en su pregunta, la necesidad de un trabajo interdisciplinario entre educadores, arquitectos y la propia comunidad; la aplicación de la "metodología Almeida" para la definición de los espacios educativos, sociales y comunitarios, y las diferentes soluciones que un mismo programa pedagógico puede tener.

-Además del impacto en los alumnos un espacio educativo como los de estos proyectos impacta fuertemente la comunidad en la que se inserta, ¿se ha medido ese impacto? ¿Qué produce exactamemte?
-Es evidente que el establecimiento tiene un alto impacto y que produce una íntima relación entre la comunidad y su arquitectura; un respeto y amor a su establecimiento; y bien otras cosas. Este tema de alta importancia, como medir el impacto tanto en la mejoria de la calidad de la educacion asi como en la propia comunidad? Poca investigación existe al respecto que lo demuestre, y actualmente, la Oficina Unesco-Santiago, estamos participando en desarrollar, precisamente, estudios sobre este tema, sean ya "post-ocupancy evaluations", nuevas técnicas y metodologías.

-¿Cómo "pedagogizar" los espacios educativos?
- El desarrollo de la arquitectura para la educación en Chile ha sido realmente extraordinario en los últimos años; la reforma educacional chilena ha estimulado a los arquitectos, los educadores y a las propias comunidades a esforzarse en dotar a la comunidad de establecimientos de los que puedan estar orgullosos, que les permita vivir mejor y aprender mejor en un lugar seguro. Cada región ha desarrollado sus diferentes diseños respetando su cultura, aprovechando su clima y topografía, utilizando materiales propios de su zona, y dándole carácter local, al mismo tiempo que universal, a los nuevos establecimientos. "Pedagogizar" los espacios, es facilitar que el establecimiento educativo sea percibido y utilizado como un todo. Todos los proyectos en que hemos trabajado responden a programas y situaciones diferentes; todos satisfacen los criterios de diseño mencionados en las Guías. Pero no se puede hablar de modelos, lo logrado en Chile es que ya no existan "modelos": cada obra es única y responde a las aspiraciones de su comunidad y necesidades de su localidad.